Lunes, 10 Octubre 2011 10:34

Un nuevo obstáculo para crear páginas web

La modificación de la Ley de Sociedades de Capital operada por la Ley 25/2011 más que ayudar, dificulta, la creación de páginas web corporativas

La modificación de la Ley de Sociedades de Capital operada por la Ley 25/2011 más que ayudar, dificulta, la creación de páginas web corporativas

¿Cómo van los cangrejos?... Hacia atrás, ¿verdad? Pues así podríamos definir la nueva modificación de la Ley Ley de Sociedades de Capital, en vigor desde principios de mes, que en vez de ayudar en la creación de una web corporativa la entorpece.

Según el artículo 11 bis de la Ley 25/2011:

"1. La creación de una página web corporativa deberá acordarse por la junta general de la sociedad. El acuerdo de creación deberá ser inscrito en el Registro Mercantil o bien ser notificado a todos los socios.

La supresión y traslado de la página web de la sociedad podrá ser acordada por el órgano de administración, salvo disposición estatutaria en contrario. Dicho acuerdo deberá inscribirse en el Registro Mercantil o ser notificado a todos los socios y, en todo caso, se hará constar en la propia página web suprimida o trasladada, durante los treinta días posteriores a la adopción de dicho acuerdo de traslado o supresión.

Logo página web

2. Será a cargo de los administradores la prueba de la certeza del hecho de la inserción de contenidos en la web y de la fecha en que se hicieron. Para acreditar el mantenimiento de dicho contenido durante el plazo de vigencia será suficiente la manifestación de los administradores que podrá ser desvirtuada por el perjudicado mediante cualquier prueba admisible en Derecho"

Esta modificación supone aumentar los requisitos burocráticos necesarios para la creación o traslado de un site corporativo de una sociedad de responsabilidad limitada o anónima. Este mayor papeleo otorga más relevancia y consideración a la creación de una web de carácter corporativo.

No vamos a obviar que la Ley aprobada es positiva, ya que cada vez se le da más importancia a las webs. Sin embargo genera inconvenientes como una menor flexibilidad a la hora de trabajar por parte de los webmasters y empresas de desarrollo web.

Además, la creación y mantenimiento de estas nuevas páginas sin la previa autorización de los socios reunidos en Junta General podría considerarse un incumplimiento de una obligación legal del órgano de administración, lo que conlleva sus correspondientes responsabilidades.

Si ya era importante profesionalizar la producción de contenidos y el mantenimiento de los canales de comunicación online, ahora resulta crítico el control y supervisión de dichos contenidos y del trabajo de los community managers corporativos. Con la nueva Ley, un contenido sacado de contexto puede acarrear serias responsabilidades, no sólo a dicho community manager, sino también a los administradores y consejeros de la empresa.

En los próximos meses no sería extraño ver una modificación o matización de términos como "web corporativa" que aparecen en esta Ley 25/2011 ante el aluvión de críticas que han empezado ya a fluir en internet tras aprobarse.

Y ya sabe, si va a crear una web corporativa, aunque sea para vender naranjas de Valencia, avise primero a su abogado por si acaso.